Argentina no crece por el comportamiento social de los argentinos | Agroverdad

Argentina no crece por el comportamiento social de los argentinos | Agroverdad.

Me parece un  importante punto de vista, una realidad

 


“Hay una tendencia natural a acusar a los partidos políticos. Que la Argentina no crezca, no es responsabilidad del peronismo o el radicalismo, es del comportamiento social de los argentinos. Los partidos políticos son fundamentales para el pluralismo. Hay que llegar a una sociedad que acepte el pluralismo y la democracia como forma de convivencia”. La definición, certera y rotunda, fue expresa por el doctor Carlos Sánchez, economista cordobés de larga trayectoria que acaba de publicar un libro titulado“Educación, instituciones y desarrollo”.
El diario La Voz del Interior publicó en la edición de ayer domingo un reportaje a Sánchez, cuya lectura nos pareció muy recomendable. Se transcribe a continuación:
“Argentina no crece por el comportamiento social”
En su libro “Educación, instituciones y desarrollo”, Carlos Sánchez analiza por qué Argentina no puede sostener crecer a largo plazo. Entre las causas, están la informalidad y la educación.

Por Diego Dávila
los 76 años, Carlos Sánchez sigue buscando una respuesta a la pregunta que empezó a plantearse al iniciar su carrera de economista: ¿por qué la Argentina no puede sostener un período de crecimiento de largo plazo? A
Sánchez tuvo una larga carrera en la Fundación Mediterránea; en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y fue

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rector académico de la Universidad Siglo 21 (UES21). También fue asesor internacional y acompañó a Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía durante las gestiones de Carlos Menem y Fernando de la Rúa.
Dedicado a dirigir grupos de investigación y a carreras de posgrado, lanzó su libroEducación, instituciones y desarrollo , publicado por UES 21 y Editorial Brujas. Para responder a esta pregunta encuentra una razón polémica: el comportamiento social de los argentinos. Esto hace que cualquier plan económico, del partido o de la ideología que sea, fracase a pocos años.
–¿Qué lo motivó a analizar la incapacidad de Argentina para crecer?
–En realidad, esto está en el origen a la ciencia económica y es lo primero que uno se plantea cuando empieza a estudiar el caso argentino. Carlos Díaz Alejandro empieza plantear que Argentina cumplía ciclos de paro y crecimiento: en un momento crece rápido, pero dura pocos años. Martín Lagos y Juan Llach, junto a otros economistas, detectan más de 40 hipótesis al retraso económico argentino. Pero en mi caso, yo sigo un camino diferente.
–¿Cuál?
–Lo curioso es que en Argentina, desde 1810, sean gobiernos progresistas o pro mercado, militares o civiles, autoritarios o democráticos, los esquemas económicos terminaron en fracaso. Esto implica que, además de las políticas económicas, hay otras causas, ligadas a la “cuestión institucional”, esto es las instituciones formales, las normas y reglas como la Constitución y las leyes, y las instituciones informales, como por ejemplo darse la mano al saludarse.
–¿Cómo influye esto en la economía?
–Las instituciones formales e informales influyen en el comportamiento de los individuos, y estos en el funcionamiento de la economía. Fue la economista inglesa Joan Robinson que dijo que cualquier sistema económico necesita normas, una ideología y una conciencia en el individuo de que tiene que cumplir con esas normas. Si el comportamiento social viola permanentemente esas instituciones formales que son las normas, esa sociedad vive en una desorganización que impide el crecimiento. Esa es la Argentina, desde siempre.
–¿El problema es que las instituciones argentinas son débiles?
–A diferencia de lo que hace Metropol La Nueva Metropol Economía Institucional, que relaciona las instituciones formales y con el crecimiento, hay que analizar las instituciones informales, la cultura. En la época del virreinato, el rey disponía una medida sin saber lo que pasaba en América; después el virrey firmaba, pero no lo aplicaba; lo mismo sucede ahora, se jura por la Constitución, pero después no se cumple. En la Revolución de 1810, 20 a 30 personas deciden independizarse y el resto los cuestiona por no haber sido consultados. Ahí, se produce un choque de cultura, una división que está imbricada en la forma de proceder de los argentinos.
–¿Por qué Argentina nunca logró un modelo consensuado entre todos?
–Por la educación. Recién en 1884 la Ley de Educación Común 1420 fija que se debe formar ciudadanos argentinos que respeten las instituciones, poniendo a la identidad nacional por encima de todo, además de aprender a leer y escribir. Esa fue la “edad de oro” de la educación argentina, que eliminó el analfabetismo y que duró hasta 1907. Ahí empezó la reacción religiosa contra el laicismo de la ley 1420, que no modificó la norma, sino que se dedicó a violar su principio, orientación y contenido. Le educación ha fallado en su tarea de generar una cultura de sometimiento a las instituciones. La falta de respeto al principio federal, la lógica del conflicto ligada al peronismo, imponen una visión de corto plazo, esto hace que la economía no crezca sostenidamente porque no hay largo plazo; se puede aplicar una política económica correcta en determinado momento, pero luego no se cumple o se la viola.
–¿Esto es responsabilidad de los partidos políticos?
–Hay una tendencia natural a acusar a los partidos políticos. Que la Argentina no crezca, no es responsabilidad del peronismo o el radicalismo, es del comportamiento social de los argentinos. Los partidos políticos son fundamentales para el pluralismo. Hay que llegar a una sociedad que acepte el pluralismo y la democracia como forma de convivencia.

http://www.agroverdad.com.ar/argentina-no-crece-por-el-comportamiento-social-de-los-argentinos/

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